martes, 5 de agosto de 2008

LA ADMINISTRACIÓN TECNOLÓGICA Como Agente de Cambio

Toda institución ya sea pública o privada necesita tener su sector informático como una verdadera herramienta tecnológica al servicio de las demás dependencias que forman parte de la organización, pero por sobre todas las cosas se debe tener una administración de esos recursos que diseñe los proyectos, los haga realidad y evalúe cada etapa alcanzada, estando en un continuo reciclaje de ideas y actualizando los conocimientos debido al constante crecer de esta disciplina.

La administración tecnológica abarca muchos aspectos, tanto en el campo operativo como también en el administrativo y las tareas concernientes a una dependencia informática van más allá del cumplimiento con lo estrictamente formal referente al tema técnico, aunque este también se debe administrar.

La propia tarea técnica tiene sus etapas, marchas y contramarchas, y a esto debemos agregarle lo que propiamente atañe a la administración. Un proyecto tecnológico no puede estar ajeno a las tareas administrativas, en ningún caso, de lo contrario no lograría alcanzar sus objetivos debidamente.

Para una óptima administración se deben trazar objetivos; y estos podemos definirlos en dos; los generales y los particulares.

Los objetivos particulares son aquellos que a través de su realización nos permiten alcanzar los objetivos generales; estos a su vez hacen que la administración tecnológica vaya concretando las diferentes etapas definidas y planificadas; pero también durante el transcurso de toda administración se suscitan imprevistos que obligan a que tracemos objetivos alternativos, estos pueden ayudar a concretar tanto objetivos generales, como particulares.

Esto nos demuestra que una administración tecnológica debe ser flexible y adaptarse a las circunstancias imperantes. Estos diversos objetivos son los que van produciendo una reacción en cadena dentro de cada proyecto en una administración.

Otro punto importante en una administración tecnológica es lo referente a ideas, no olvidemos que hablamos de supervisión de tecnología y por lo tanto existen infinidades de soluciones para los problemas o circunstancias que se presentan, pero todo esto si no es gerenciado por ideas concretas, prácticas y renovadoras, caemos en un desaprovechamiento de las herramientas que poseemos.

La informática en sí es una constante evolución, no solamente si nos referimos a lo que en equipos se trata, también en las aplicaciones, pues se tienen diversos lenguajes de programación, diferentes arquitecturas, variadas soluciones para el usuario, todo esto debe conjugarse para lograr dar una buena respuesta a una necesidad puntual. Es aquí donde deben amalgamarse las ideas y los objetivos, requiriendo una perfecta planificación para no desaprovechar esfuerzos y no desperdiciar el tiempo que sin duda es invalorable. Si desempeñamos una buena administración tecnológica no estaremos realizando esfuerzos en vano ni tampoco malgastando el tiempo.

La Administración Tecnológica no debe ser estática, por lo tanto debe ser dinámica y preventiva; debe contagiar una sinergia importante a la institución, incentivar la investigación de nuevas tecnologías, como así también sustituir el “aprender de por vida” por el “aprender toda la vida”. Saber además que la información siempre ha sido un activo importante y debe regir sus actos encaminándose hacia una sociedad de la información, optimizando el desarrollo tecnológico.

El área tecnológica debe implementar una gran cantidad de soluciones especializadas a las necesidades institucionales, buscando con ello su satisfacción de la manera más eficiente, eficaz y económica posible, en pos siempre de un mejor servicio al usuario.

Es bueno resaltar que de esta sociedad de la información en la cual estamos viviendo, emerge la sociedad informacional que dirige todos sus esfuerzos a optimizar el desarrollo tecnológico. De esta manera se acumula conocimiento que genera diferencias comparativas, que son las que finalmente producen la maximización del beneficio. Esta sociedad informacional crea una forma especifica de organización social en la que la generación, proceso y transmisión de información, se convierten en las principales fuentes de productividad y poder.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy Buena, tu punto de vista...
Y Me gusto mucho la parte de cambiar "Aprender de por vida" a "Aprender toda la vida"..